
Estás demasiado lejos para acercarte y demasiado alto para mirar hacia abajo. Pendiente siempre de tu dosis diariasé que nunca necesitaste a nadie ¿Cómo puedes dar lo que no tienes? Sigues esperando lo máximo pero no quieres sudar ni una gota. Llena tu cerebro vacío. Comienzas a jugar contigo mismo, te diviertes más dentro de tu caparazón. Asi que, ¿para que malgastar las palabras? Pues hablar contigo es agotador. Se que encontraras a alguien como tu, veo que yo no soy la indicada. Fue un placer conocerte pero ya tengo que irme. Te deseo suerte, pero tengo otras cosas que hacer. Me voy de nuevo porque he esperado en vano. Si digo que tengo el corazón herido suena a metáfora barata, por eso no la repetiré más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario