Odio como me hablas y también tu aspecto. No soporto que lleves mi coche ni que me mires así. Aborrezco esas botas que llevas y que leas mi pensamiento. Me repugna tanto lo que siento que hasta me salen las rimas. Odio que me mientas y que tengas razón, odio que alegres mi corazón, pero aún más que me hagas llorar. Odio no tenerte cerca y que no me hayas llamado. Pero sobre todo odio no poder odiarte porque no te odio ni siquiera un poco, nada en absoluto.

"Es curiosa la vida. Cuando eres niño el tiempo no acaba de pasar, y luego sin darte cuenta tienes 50 años, y de la infancia lo unico que te queda cabe en una cajita oxidada" (Amélie Poulain)

¿Por qué repetimos esos errores que nos angustian, que nos dan miedo, nos paralizan? ¿Por qué repetimos siempre lo que nos hace mal? ¿Por qué fracasamos una y otra vez? Cuando cometemos siempre el mismo error, cuando tropezamos siempre con la misma piedra ahí hay que empezar a sospechar. Ahí hay que darse cuenta que detrás de ese error, de ese fracaso, hay un mensaje.
Por más que una sonrisa dure un par de segundos, su recuerdo nunca se borra.



Love'u Marylin!

Como siempre fue y tiene que ser


Mejor no me preguntes que pasó, yo misma no sé si el fuego me quemó. Mejor preguntarme si ya volví, con quien me tropecé, que trucos aprendí. Solo hay una condición, hay que saber bajar en la penúltima estación. Y que pase lo que tenga que pasar..